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mayo 21, 2010

La Olympia en Rayuela


"Lionello Venturi, hablando de Manet y su Olympia, señala que Manet prescinde de la naturaleza, la belleza, la acción y las intenciones morales, para concentrarse en la imagen plástica. Así, sin que él lo sepa, está operando como un retorno del arte moderno a la Edad Media. Ésta había entendido el arte como una serie de imágenes, sustituidas durante el Renacimiento y la época moderna por la representación de la realidad. El mismo Venturi ( ¿o es Giulio Carlo Argan?) agrega: 'La ironía de la historia ha querido que en el mismo momento en que la representación de la realidad se volvía objetiva, y por ende fotográfica y mecánica, un brillante parisiense que quería hacer realismo haya sido impulsado por su formidable genio a devolver el arte a su función de creador de imágenes...'"
Morelli añade: "Acostumbrarse a emplear la expresión figura en vez de imagen, para evitar confusiones. Sí, todo coincide. Pero no se trata de una vuelta a la Edad Media ni cosa parecida. Error de postular un tiempo histórico absoluto: Hay tiempos diferentes aunque paralelos. En ese sentido, uno de los tiempos de la llamada Edad Media puede coincidir con uno de los tiempos de la llamada Edad Moderna. Y ese tiempo es el percibido y habitado por pintores y escritores que rehúsan apoyarse en la circunstancia, ser 'modernos' en el sentido en que lo entienden los contemporáneos, lo que no significa que opten por ser anacrónicos; sencillamente están al margen del tiempo superficial de su época, y desde ese otro tiempo donde todo accede a la condición de figura, donde todo vale como signo y no como tema de descripción, intentan una obra que puede parecer ajena o antagónica a su tiempo y a su historia circundantes, y que sin embargo los incluye, los explica, y en último término los orienta hacia una trascendencia en cuyo término está esperando el hombre". 

Julio Cortázar
Rayuela
cap.116

mayo 18, 2010

El arte copia al arte


Venus dormida o Venus de Dresde

Giorgione 1507-1510

Óleo sobre lienzo -Renacimiento

Gemäldegallerie Alte Meister


Las connotaciones eróticas son sutilmente planteadas, sin embargo, como en otras obras del mismo maestro, existe una mirada distanciada, una actitud contemplativa hacia la naturaleza y la belleza: la mujer aparece en un sueño recatado, las hojas tienen tonalidades plateadas (color más bien frío, en lugar de los más usados en este tipo de tema, colores cálidos), teniendo la joven una actitud ligeramente rígida en comparación con las Venus pintadas por Tiziano.

La elección de una mujer desnuda al aire libre efectuada por Giorgione señala una revolución en la historia del arte y es considerada por algunos como el punto de inicio para el arte moderno




Venus de Urbino
(Venere di Urbino) Tiziano 1538 – Manierismo

Galería Uffizzi-Florencia


Aunque esta pintura se encuentra directamente inspirada por la anterior ,, es evidente que se aleja del idealismo característico del Renacimiento italiano. La mayor diferencia con las Venus típicas es que la joven aparece obviamente consciente y orgullosa de su belleza y su desnudez; no existe ningún elemento que provoque la sensación de un distanciamiento "divino": ella mira de un modo dulce, cómplice y decidido al que la observa, mientras su mano izquierda se apoya sobre el pubis, que se ubica en el centro de la composición. Las flores en la mano derecha resaltan el aura de erotismo ya reforzada por la luz casi dorada que ilumina al cuerpo




La maja desnuda

Francisco de Goya

Óleo sobre lienzo-1790-1800- Neoclasicismo-

Museo del Prado – Madrid


Aunque se ubica dentro de la estética del neoclasicismo, como otras del mismo pintor, esta obra de Goya es audaz y atrevida para su época, como audaz es la expresión del rostro y actitud corporal de la modelo, que parece sonreír satisfecha y contenta de sus gracias. Más aún, es la primera obra de arte (conocida) en la cual aparece pintado el vello púbico femenino, lo cual resalta el erotismo de la composición.

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Si en la cultura occidental hasta Goya y desde hacía siglos casi siempre se recurría a subterfugios para representar a la mujer desnuda (por ejemplo temas míticos), en La maja desnuda tenemos a una mujer real.


Olympia

Édouard Manet-1863-

Óleo sobre lienzo-Impresionismo-

Museo de Orsay -París -

Explícitamente inspirada en las venus de Urbino, sin embargo el personaje central resulta ser evidentemente una prostituta parisina.

Las carnaduras de la mujer desnuda que mira directa y provocativamente a los espectadores son contrastadas junto a las sábanas y las almohadas por el fondo oscuro, resaltando la atmósfera de íntima sensualidad.

En lugar del cándido perrito arrollado que se encuentra en la Venus de Urbino, a los pies de Olympia encontramos un despierto gato negro que simboliza a menudo la ambigüedad y la inquietud, estando implicado en relaciones o situaciones promíscuas o veladamente eróticas.



mayo 12, 2010

Las mujeres de Vermeer


Johannes Vermeer van Delft (1632-1675) llamado por sus contemporáneos Joannis ver Meer o Joannis van der Meer, es uno de los pintores neerlandeses más conocidos del Barroco. Las mujeres de Vermeer tienen siempre un lugar propio, que no puede ser invadido. No sólo es el lugar de una habitación definido por las paredes y la ventana, por el suelo, los muebles, los cuadros y los mapas que allí se han colocado, es un espacio de luz, la luz, ciertamente, que entra por la ventana, pero que desborda los límites de esa convención pictórica.



La pared es de luz, de luz los ojos y el rostro de las mujeres, los tejidos de su ropa, de luz las perlas , de luz el metal de la jarra que sujeta Mujer con aguamanil (hacia 1664-65), al igual que su rostro, el blanco de su toca, el amarillo de su corpiño. Es difícil sustraerse a la fascinación de esta realidad de luz, ¿qué es más luminoso, la pared o la ropa de Mujer con collar de perlas? Como en el caso de La carta de amor, debemos estar contemplándola desde una zona sombría, todos los motivos del primer término están a oscuras, no es necesario pintar una habitación desde la que se mira para producir ese efecto.




Pero ese efecto no es resultado de un simple recurso. Cada cuadro plantea problemas que se resuelven de modo diferente. La sombra predomina en Mujer con balanza, la claridad en Dama al virginal. Vermeer no aplica un recurso compositivo repetido sino que resuelve cada pintura de modo diferente, si bien en todos los casos respeta aquello que busca: la consistencia individual, privada, de esa mujer, de su vida, y la consistencia, también individual, de nuestra mirada.





La nuestra no es la mirada del que espera o atiende a un alegoría, tampoco es la mirada enfática que supone la narración mitológica. Miramos, valga la redundancia, en cuanto sujetos que miramos y que sólo disponemos de la mirada como instrumento para entrar en el mundo, como se entra en las habitaciones en las que moran las mujeres de Vermeer: para tomar conciencia de la resistencia que ofrecen, de la intimidad a la que, ellas sí, tienen derecho, de la privacidad en la que existen.






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http://www.almendron.com/arte/pintura/vermeer/vermeer_03.htm

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